Principios básicos que aplican a cada sesión facilitada.
La facilitación es hacer más fáciles los procesos grupales. Un facilitador no contribuye contenido—permite que otros contribuyan efectivamente.
El trabajo del facilitador:
El facilitador NO es:
Contenido vs. Proceso
El facilitador es dueño del PROCESO (cómo discutimos), no del CONTENIDO (qué decidimos). Si necesitas contribuir contenido, sal explícitamente del rol de facilitador.
La buena facilitación comienza antes de que alguien entre a la sala.
Define el resultado: ¿Qué específicamente deberíamos tener al final? No "discutir pruebas" sino "decidir nuestra estrategia de pruebas para móvil."
Diseña el proceso: ¿Qué actividades nos llevarán ahí?
Prepara el espacio:
Prepárate a ti mismo:
Movimientos de apertura:
Gestión de la discusión:
Sacar a las voces más calladas:
Mantener la energía alta:
Muchas sesiones se desvanecen. Un cierre fuerte asegura el valor.
Resume las decisiones: "Acordamos X, Y y Z."
Captura elementos de acción: ¿Quién hace qué para cuándo?
Verifica preocupaciones: "¿Alguien incómodo con esta dirección?"
Próximos pasos: ¿Cuándo revisitamos? ¿Qué sigue?
Retroalimentación del proceso: "¿Qué funcionó bien? ¿Qué deberíamos cambiar la próxima vez?"
El Buffer de 5 Minutos
Siempre reserva los últimos 5 minutos para el cierre. Nada es peor que quedarse sin tiempo sin un resultado claro.